Yo también quiero contarlo…

25 de mayo de 2010 | Por | Categoría: Viajes

Por Marta G.
Berlín está de moda. Sin duda lo pude comprobar durante mi semana en la capital.
Llegué el sábado de Pascua. Los berlineses,en plenas vacaciones. Los escaparates,decorados con sus típicos conejitos y huevos coloreados. Curiosa mezcla de cultura germana y judía. Lo mismo en las encantadoras casetas del mercadillo en Alexander Platz y del Flohmarkt entorno a la Museeninsel. Todo “typisch deutsch”
Conocía su pasado y algo de su presente.La exposición “El Nuevo Berlin 1990-2010″ en el museo Würth-La Rioja me ayudó a ponerme al día respecto al nuevo proyecto urbanístico de la capital reunificada. Pero hay que patear la ciudad para hacerse verdadera idea de lo que ha sido ,es y va a ser el nuevo Berlin. En sus calles están las huellas y el recuerdo de su pasado más oscuro. Los alemanes hacen un permanente acto de contricción por su pasado nazi. También está presente la guerra que la destruyó y dividió sin compasión. Todavía hoy se percibe fácilmente esa división “typisch Ossi,typisch Wessi”, a través de los escaso restos de Berliner Mauer, pero también en ese tono gris y austero de ciertas zonas con todavía “aire soviético”. No se por cuanto tiempo, pues las grúas dominan la ciudad. Siempre nos quedarán los souvenirs del “Ampel Mänchen” o los pequeños “Trabi”. En fin, el turismo es una importante fuente de ingresos. Y nos guste o no, todos somos turistas en Berlín paseando en masa por Unter den Linden hacia Branderburger Tor.
Viví la vuelta de los berlineses al trabajo el día de mi visita al Parlamento alemán. El Bundestag de hoy es el antiguo Reichstag sobre el que el arquitecto Sir Norman Foser ha llevado a cabo un proyecto ecológico con una maravillosa cúpula acristalada que proporciona una increible vista de la ciudad. Me quedo con la belleza del edificio , con su simbolismo ,por lo que representa de síntesis del espíritu berlinés y alemán de hoy. Un espíritu nuevo cuyo punto de partida es sin duda la reunificación y posterior renovada capitalidad de Berlín a partir del 1999. Esa, creo yo que es la base del “Nuevo Berlin”: Un proyecto urbanístico unificador a la vez que ambicioso que la resitúa entre las grandes capitales del mundo.
Mientras,los Touristen compartimos terraza bajo los tilos con los trajeados berlineses del barrio gubernamental o las embajadas, ávidos de sol tras un duro invierno. Los mismos que no dudan en descalzarse sobre el césped entorno a la Museeninsel a orillas del río Spree. Todo “typisch deutsch”.
También de ello disfrutamos tras visitar el Pergamonmuseum y de la enigmática Nefertiti en el Neues.
Y es que además de la Historia,la oferta de Arte y cultura es múltiple en esta ciudad de contrastes. En este sentido,merece la pena la visita a Tacheless, casa okupa en Mitte Berlin, símbolo de cultura alternativa y arte libre tras la caida del muro. Se dice que ,tras dos décadas, lucha por sobrevivir ante la amenaza de alguna de esas grúas del cielo berlinés.
Me contaron que en sus cercanías se disfruta de una efervescente vida nocturna.No tengo el placer, aunque la oferta de espectáculos de todo tipo en los carteles que hay en los accesos al U-Bahn es realmente atractiva.
Por cierto, el transporte público es altamente recomendable tanto por su eficacia como por ser un lugar privilegiado de observación sociológica del berlinés de a pie.

En definitiva, me interesa Berlín. No me extraña que los arquitectos más prominentes de hoy quieran dejar su sello en el “Nuevo Berlín” pues su futuro es… prometedor .Volveré.

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